Descubre las diferencias entre los platos de ducha de resina y los de cerámica
A la hora de renovar el baño, la elección del plato de ducha es un aspecto clave tanto a nivel estético como funcional. Dos de las opciones más populares en el mercado son los platos de ducha de resina y los de cerámica. Cada material tiene ventajas y desventajas que pueden influir en la decisión final según las necesidades y el estilo del baño.
Platos de ducha de resina
Los platos de ducha de resina han ganado popularidad en los últimos años debido a su apariencia moderna y versatilidad. Su principal ventaja radica en la resistencia y durabilidad, ya que están fabricados con cargas minerales y resinas que les otorgan una gran solidez. Además, su superficie es antideslizante, lo que los convierte en una opción segura para todo tipo de usuarios. Otro punto a favor es su variedad de diseños y acabados, disponibles en colores y texturas que imitan materiales como la piedra natural. Además, el espesor de los platos de ducha de resina es reducido, lo que facilita la instalación a ras del suelo, favoreciendo la accesibilidad y una apariencia más elegante.
Platos de ducha de cerámica
Por otro lado, los platos de ducha de cerámica son una opción clásica y duradera. Su principal atractivo es su alta resistencia a los productos químicos y su facilidad de limpieza, lo que los hace ideales para aquellos que buscan un mantenimiento sencillo. Además, su superficie lisa y brillante aporta un toque tradicional y elegante al baño. Sin embargo, presentan algunas limitaciones en cuanto a variedad de diseño y colores, y su superficie puede ser más resbaladiza en comparación con los modelos de resina. También son más frágiles ante impactos fuertes, lo que puede generar roturas o fisuras con el tiempo.
¿Cuál es la mejor opción?
Para tomar la mejor decisión entre un plato de ducha de cerámica o de resina, es importante considerar el uso que se le dará, el diseño del baño y las preferencias personales. Si se busca una opción moderna, segura y con múltiples opciones estéticas, la resina es la mejor alternativa. En cambio, si la prioridad es la facilidad de limpieza y un precio generalmente más asequible, la cerámica sigue siendo una elección confiable. Ambos materiales ofrecen soluciones eficientes para el baño, por lo que la elección dependerá de las necesidades específicas de cada usuario.